La letra inicial puede asociarse a un tipo de entidad (sociedad anónima, limitada, comunidad de bienes, etc.).
No obstante, existen excepciones y cambios históricos: conviene usarlo como orientación, no como Revisión oficial.
La estructura del identificador depende del tipo de titular. En personas físicas suele ser un número con letra; en entidades, una letra inicial, números y un control.
Entender la estructura permite identificar entradas imposibles antes de que pasen a contabilidad, contratos o sistemas.
La letra inicial se asocia habitualmente a categorías de entidad (sociedades, comunidades de bienes, entidades públicas, etc.).
Existen excepciones y variaciones históricas. Úsalo como orientación, no como Revisión oficial.
Para documentación interna, usa ejemplos ficticios al entrenar procesos o documentar procedimientos. Evita reutilizar identificadores reales.
Errores típicos: confundir 0/O, 1/I/L, añadir espacios, o mezclar CIF con NIF personal.
CIF Direct es un sitio informativo independiente. Para Revisión oficial, consulta los canales de la Agencia Tributaria.